El miedo me acerca,
a lo que deseo,
la curiosidad hace raleo,
a mi mirada enferma.
Estoy intoxicado,
completamente abismado
con la repetitiva tarea,
quiero romper mi propio cerco,
desbaratar el cerrojo,
masticar mis cadenas,
sentir el desahogo
y el descaro,
olvidar el mañana
acabar en el Caos,
habitar en su Naos.
Mi costumbre te extraña,
desde lo lejano,
en el silencio,
te veras de nuevo hermosa,
como en el comienzo.
Lo que mas mi espiritu goza,
es tu santo afano,
es tu pensamiento alado,
pero tu cercania se ha vuelto odiosa.
jueves, septiembre 02, 2010
Nuestros mundos
Mis reinos y los tuyos
tienen espacios comunes
donde nos sentamos a conversar
y relatar los misteriosos paisajes
que se encuentran tras los portales
de nuestras exquisitas fronteras.
Yo siempre quise visitar tu mundo ignoto,
lo hago a cada palabra.
Nuestros relojes marcan los minutos,
que se convierten en años,
este espacio no tiene ancho, ni largo ni alto,
y el tiempo se dobla en infinitos pliegues.
Queríamos todo rápido, de inmediato,
pero el mundo se daba vueltas sobre sí mismo,
de forma exasperante,
tantos secretos, tantas vidas en paralelo,
y nunca habrá vida suficiente para conocernos.
Ellos nos verán morir,
nos verán decaer,
nos verán palidecer ante el momento más solitario de todos,
y continuaran con el rodeo
con su frágil compañía, conversando y copulando,
marchitando su vida, errando sobre los charcos,
y creyendo fervientemente en su totalidad.
A pesar del amor, a pesar de la amistad,
a pesar de nuestros lazos aparentemente irrompibles,
el último de nuestros días,
no tendrá hasta pronto,
caeremos interminablemente al continuum de la Tierra.
tienen espacios comunes
donde nos sentamos a conversar
y relatar los misteriosos paisajes
que se encuentran tras los portales
de nuestras exquisitas fronteras.
Yo siempre quise visitar tu mundo ignoto,
lo hago a cada palabra.
Nuestros relojes marcan los minutos,
que se convierten en años,
este espacio no tiene ancho, ni largo ni alto,
y el tiempo se dobla en infinitos pliegues.
Queríamos todo rápido, de inmediato,
pero el mundo se daba vueltas sobre sí mismo,
de forma exasperante,
tantos secretos, tantas vidas en paralelo,
y nunca habrá vida suficiente para conocernos.
Ellos nos verán morir,
nos verán decaer,
nos verán palidecer ante el momento más solitario de todos,
y continuaran con el rodeo
con su frágil compañía, conversando y copulando,
marchitando su vida, errando sobre los charcos,
y creyendo fervientemente en su totalidad.
A pesar del amor, a pesar de la amistad,
a pesar de nuestros lazos aparentemente irrompibles,
el último de nuestros días,
no tendrá hasta pronto,
caeremos interminablemente al continuum de la Tierra.
Velo
Un velo azul imponente,
siempre en despliegue,
girando sobre si mismo,
rebotando en la corteza,
burlándose del magma
que penetra el universo.
De pronto se detiene,
y se convierte en frio abismo
sobre un mar solitario
de partículas elementales,
al ritmo de un eco desvaneciente,
en todas las direcciones,
viaja dando fe de su existencia,
hasta que se hunde
en el tiempo enroscado
en una perfecta singularidad,
donde lo que era no era,
y todo lo que es,
es este ahogado momento.
siempre en despliegue,
girando sobre si mismo,
rebotando en la corteza,
burlándose del magma
que penetra el universo.
De pronto se detiene,
y se convierte en frio abismo
sobre un mar solitario
de partículas elementales,
al ritmo de un eco desvaneciente,
en todas las direcciones,
viaja dando fe de su existencia,
hasta que se hunde
en el tiempo enroscado
en una perfecta singularidad,
donde lo que era no era,
y todo lo que es,
es este ahogado momento.
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