Habitar en tus labios,
donde se desencadenan
turbulentos ríos
que ascienden al cenit,
para regar infinitos campos trigados
que danzan y florecen.
Tocar tu piel
es como conquistar planetas lejanos
de atmosferas leves,
de eterna vida donde quiero descansar,
residir por siempre.
Ucronismo
lunes, agosto 17, 2026
lunes, agosto 03, 2026
Como pasa el tiempo
Como pasa el tiempo,
entramos y salimos;
nada queda,
nadie queda,
y nos llevamos
nada.
Silencio, silencio,
tormenta de silencio,
movimientos laterales,
violentos,
rafagales,
culminando en silencio,
silencio.
Montañas de mar
que acumulan oscuridad.
Lo eterno, lo puro;
lo profano, malvado:
es uno.
Es absurdo revelado,
es un darse cuenta,
epifanía y derrame cerebral.
Y como todo debe terminar,
en soledad,
en compañía de
el Yo Soy y el abismo.
entramos y salimos;
nada queda,
nadie queda,
y nos llevamos
nada.
Silencio, silencio,
tormenta de silencio,
movimientos laterales,
violentos,
rafagales,
culminando en silencio,
silencio.
Montañas de mar
que acumulan oscuridad.
Lo eterno, lo puro;
lo profano, malvado:
es uno.
Es absurdo revelado,
es un darse cuenta,
epifanía y derrame cerebral.
Y como todo debe terminar,
en soledad,
en compañía de
el Yo Soy y el abismo.
Ansias de devastación
Ansias de devastación,
de atragantarme con el cielo,
deslizarme en las arenas
donde la luz es una manta
y las sombras, espectros
que se abalanzan sobre los caminos
a la costa turquesa.
El mar siempre pregunta
hasta dónde llega el infinito,
hasta dónde podría hundirme
en la oscuridad
de una noche de luna nueva.
Mi amor por ti sangra
reflejando atardeceres
de soles lejanos y cobardes.
Eres transhumante de mis sueños.
Cambiaría mil imágenes de mi mente
por un beso,
solo un beso
que se prolongue en un suspiro
y muera en un eterno silencio.
de atragantarme con el cielo,
deslizarme en las arenas
donde la luz es una manta
y las sombras, espectros
que se abalanzan sobre los caminos
a la costa turquesa.
El mar siempre pregunta
hasta dónde llega el infinito,
hasta dónde podría hundirme
en la oscuridad
de una noche de luna nueva.
Mi amor por ti sangra
reflejando atardeceres
de soles lejanos y cobardes.
Eres transhumante de mis sueños.
Cambiaría mil imágenes de mi mente
por un beso,
solo un beso
que se prolongue en un suspiro
y muera en un eterno silencio.
viernes, marzo 11, 2011
Sobre ti, las palabras echadas al viento, corren en tu cuerpo hasta alcanzar las profundidades de tu sexo. Si hablamos ya de la infinidad del universo, porque no eyacular mi conciencia entre tus piernas, hacer sangrar tu esfínter con violencia, rematar el mundo por un poco de ti, y pintarte con todo de mí, de la cintura hacia abajo, degustando tu sangre, que fluye hacia el suelo. Me gusta el sabor de tu fruto rojo, CON SU carne que se desviste, que transforma todo en joyas comestibles.
Desechado el orgullo; desnudo el sentido; olvidado el sí mismo; EN MARCHA hacia los portales verdes del momento, donde esta lectura se hace eterna, en una pesadilla infernal, un día más cerca de la muerte, danzando como borregos en un espiral continuo hacia lo profundo de la materia, ennegrecidos, en colectiva histeria.
Desechado el orgullo; desnudo el sentido; olvidado el sí mismo; EN MARCHA hacia los portales verdes del momento, donde esta lectura se hace eterna, en una pesadilla infernal, un día más cerca de la muerte, danzando como borregos en un espiral continuo hacia lo profundo de la materia, ennegrecidos, en colectiva histeria.
jueves, septiembre 02, 2010
Fobia
El miedo me acerca,
a lo que deseo,
la curiosidad hace raleo,
a mi mirada enferma.
Estoy intoxicado,
completamente abismado
con la repetitiva tarea,
quiero romper mi propio cerco,
desbaratar el cerrojo,
masticar mis cadenas,
sentir el desahogo
y el descaro,
olvidar el mañana
acabar en el Caos,
habitar en su Naos.
Mi costumbre te extraña,
desde lo lejano,
en el silencio,
te veras de nuevo hermosa,
como en el comienzo.
Lo que mas mi espiritu goza,
es tu santo afano,
es tu pensamiento alado,
pero tu cercania se ha vuelto odiosa.
a lo que deseo,
la curiosidad hace raleo,
a mi mirada enferma.
Estoy intoxicado,
completamente abismado
con la repetitiva tarea,
quiero romper mi propio cerco,
desbaratar el cerrojo,
masticar mis cadenas,
sentir el desahogo
y el descaro,
olvidar el mañana
acabar en el Caos,
habitar en su Naos.
Mi costumbre te extraña,
desde lo lejano,
en el silencio,
te veras de nuevo hermosa,
como en el comienzo.
Lo que mas mi espiritu goza,
es tu santo afano,
es tu pensamiento alado,
pero tu cercania se ha vuelto odiosa.
Nuestros mundos
Mis reinos y los tuyos
tienen espacios comunes
donde nos sentamos a conversar
y relatar los misteriosos paisajes
que se encuentran tras los portales
de nuestras exquisitas fronteras.
Yo siempre quise visitar tu mundo ignoto,
lo hago a cada palabra.
Nuestros relojes marcan los minutos,
que se convierten en años,
este espacio no tiene ancho, ni largo ni alto,
y el tiempo se dobla en infinitos pliegues.
Queríamos todo rápido, de inmediato,
pero el mundo se daba vueltas sobre sí mismo,
de forma exasperante,
tantos secretos, tantas vidas en paralelo,
y nunca habrá vida suficiente para conocernos.
Ellos nos verán morir,
nos verán decaer,
nos verán palidecer ante el momento más solitario de todos,
y continuaran con el rodeo
con su frágil compañía, conversando y copulando,
marchitando su vida, errando sobre los charcos,
y creyendo fervientemente en su totalidad.
A pesar del amor, a pesar de la amistad,
a pesar de nuestros lazos aparentemente irrompibles,
el último de nuestros días,
no tendrá hasta pronto,
caeremos interminablemente al continuum de la Tierra.
tienen espacios comunes
donde nos sentamos a conversar
y relatar los misteriosos paisajes
que se encuentran tras los portales
de nuestras exquisitas fronteras.
Yo siempre quise visitar tu mundo ignoto,
lo hago a cada palabra.
Nuestros relojes marcan los minutos,
que se convierten en años,
este espacio no tiene ancho, ni largo ni alto,
y el tiempo se dobla en infinitos pliegues.
Queríamos todo rápido, de inmediato,
pero el mundo se daba vueltas sobre sí mismo,
de forma exasperante,
tantos secretos, tantas vidas en paralelo,
y nunca habrá vida suficiente para conocernos.
Ellos nos verán morir,
nos verán decaer,
nos verán palidecer ante el momento más solitario de todos,
y continuaran con el rodeo
con su frágil compañía, conversando y copulando,
marchitando su vida, errando sobre los charcos,
y creyendo fervientemente en su totalidad.
A pesar del amor, a pesar de la amistad,
a pesar de nuestros lazos aparentemente irrompibles,
el último de nuestros días,
no tendrá hasta pronto,
caeremos interminablemente al continuum de la Tierra.
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