Como pasa el tiempo,
entramos y salimos;
nada queda,
nadie queda,
y nos llevamos
nada.
Silencio, silencio,
tormenta de silencio,
movimientos laterales,
violentos,
rafagales,
culminando en silencio,
silencio.
Montañas de mar
que acumulan oscuridad.
Lo eterno, lo puro;
lo profano, malvado:
es uno.
Es absurdo revelado,
es un darse cuenta,
epifanía y derrame cerebral.
Y como todo debe terminar,
en soledad,
en compañía de
el Yo Soy y el abismo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario